Neuroplasticidad y Conciencia: una visión integradora

La experiencia humana no ocurre en compartimentos estancos.
El cuerpo, el cerebro, la conciencia y la percepción operan de forma simultánea, especialmente cuando la vida se sitúa al límite.

En situaciones extremas, la continuidad vital no depende de una sola variable, sino de la convergencia de múltiples planos: la intervención médica, la tecnología, la capacidad de adaptación del sistema nervioso y la dimensión interna —consciente y no consciente— de la persona.

La neuroplasticidad muestra que el cerebro no es una estructura fija, sino un sistema dinámico capaz de reorganizarse incluso en contextos de daño severo. Desde ahí se abre un espacio que no pertenece exclusivamente a la medicina ni a la espiritualidad, sino a un territorio más profundo: el de la conciencia operando sobre la realidad interna.

Desde ese espacio se sitúa este artículo.

Nota de claridad y responsabilidad

Este texto tiene carácter divulgativo y testimonial.
No constituye acto médico, psicológico ni sanitario, ni sustituye diagnósticos, tratamientos, intervenciones quirúrgicas o seguimientos realizados por profesionales colegiados.

Las referencias a conciencia, reprogramación, percepción o trabajo simbólico se expresan desde un marco personal, no clínico.

Las experiencias descritas no constituyen evidencia científica ni garantía de resultados.

Neuroplasticidad: cuando el cerebro aprende a reorganizarse

La neuroplasticidad es la capacidad del sistema nervioso para reorganizar sus conexiones, funciones y circuitos en respuesta a la experiencia, incluso tras daños graves.

Esta capacidad no depende únicamente del movimiento físico o de la rehabilitación externa. Existen procesos internos —atencionales, perceptivos y de enfoque— que influyen directamente en cómo el cerebro recibe información y construye nuevas rutas.

El cerebro no solo responde a estímulos externos.
Responde también a instrucciones internas.

Desde esta comprensión, la conciencia no es un concepto abstracto, sino un elemento activo en la reorganización funcional del sistema.

Un proceso vital extremo (relato testimonial)

El proceso que comparto corresponde a un caso real, presentado de forma anonimizada.

Se trata de un varón adulto que atravesó una situación médica límite:
ictus hemorrágico, intervención quirúrgica cerebral de urgencia, coma natural seguido de coma inducido, fallo renal y hepático, neumonía severa, sepsis generalizada, traqueotomía, alimentación por sonda directa al estómago, parálisis completa inicial y múltiples episodios en los que la vida estuvo seriamente comprometida.

Sin la atención médica especializada —cirugía, UCI, medicación, soporte vital— esta persona habría fallecido. Esto es un hecho incuestionable.

Paralelamente, desde mi ámbito de trabajo, realicé un proceso de reprogramación profunda, no clínica, orientado a intervenir en niveles que no son abordados por la medicina: la reconexión perceptiva entre cerebro y órganos, la reactivación de la coherencia interna y la reorganización consciente de la respuesta vital.

Durante el coma —primero natural y después inducido— el trabajo no se detuvo. La conciencia no desaparece porque el cuerpo esté inmóvil. Desde ahí fue posible operar en planos multidimensionales, generando instrucciones internas, ejercicios perceptivos y reconexiones simbólicas que preceden al movimiento físico.

La evolución fue progresiva:

  • Al inicio: inmovilidad total, sin movimiento voluntario.
  • Posteriormente: activación de manos, pies y antebrazos.
  • Más adelante: recuperación parcial de fuerza y coordinación.
  • Actualmente: balanceo de piernas flexionadas, inicio de respuesta motora integrada.

La recuperación del habla y de la alimentación oral aún no se ha producido, debido a la traqueotomía y a la complejidad neurológica del caso.

Este proceso continúa.

Es importante señalar que un trabajo más intensivo desde fases tempranas de coma podría haber acelerado la creación de nuevas redes neuronales, pero no fue solicitado. Además, este tipo de intervención requiere una dedicación y un coste elevado que no está al alcance de todas las personas.

Imaginación, enfoque interno y trabajo de conciencia

La imaginación no es fantasía.
Es una función operativa del sistema nervioso.

Desde mi práctica, trabajo con la capacidad del cerebro para responder a instrucciones internas incluso cuando el cuerpo no puede ejecutarlas físicamente. La generación consciente de movimiento, la activación perceptiva y el enfoque dirigido permiten que las nuevas redes neuronales comiencen a configurarse antes de que el cuerpo pueda expresarlas externamente.

Este trabajo no sustituye la rehabilitación física.
La precede.

Una mirada espiritual: trabajo simbólico y conciencia profunda

Desde mi marco personal —no científico— comprendo que en experiencias cercanas a la muerte se producen desestructuraciones profundas de la identidad, la percepción y el vínculo con el cuerpo.

El trabajo simbólico que realizo no se apoya en rituales ni en creencias populares, sino en una intervención directa sobre los planos de conciencia que sostienen la experiencia vital.

No es clínico.
No es terapéutico.
Es estructural.

REPROGRAMACIÓN FICUVIR®: marco conceptual

La REPROGRAMACIÓN FICUVIR® es un método propio, exclusivo y no replicable, de mi autoría.

No se enseña.
No se certifica.
No se delega.

Opera sobre el origen perceptivo de los bloqueos, no sobre sus manifestaciones externas. No acompaño procesos: intervengo en la estructura que los genera.

Este trabajo no pertenece al ámbito médico ni psicológico. Se sitúa en un plano de reconfiguración interna profunda que puede influir en cómo una persona vive, sostiene y atraviesa su proceso vital.

Conclusión

La medicina salva vidas.
Sin ella, este proceso no existiría.

Pero la vida no se sostiene únicamente desde la biología. La conciencia, cuando es activada de forma precisa, puede operar en niveles donde la ciencia aún no interviene.

La neuroplasticidad demuestra que el cerebro puede reorganizarse.
La reprogramación consciente actúa antes, durante y después de esa reorganización.

Ese es el espacio en el que trabajo.
No para todos.
No desde la superficie.
Desde el origen.

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